Hasta hace apenas unos días, siempre existió la posibilidad del éxito, del que las personas cómo yo, esas que me rodean cada semana en los diferentes pasillos del miedo, tienen lo mismo que yo, o quizá, no... sin embargo, en la sala, del tercer sótano, me he colocado con una sola evidencia, SOMOS MUCHOS, CON DIFERENTES EDADES, CONDICIONES Y CIRCUNSTANCIAS MUY DISTINTAS, pero llego a la conclusión de que SOMOS MUCHOS, DEMASIADOS.