Son, quizá, los últimos días en los que ya casí empezó a terminar lo peor, mientras tanto, me engaño o me mentalizo, de que, esto, me va a acompañar el resto de mi vida, sea está larga o corta, aún así, sigo empeñada en olvidar.
En diferentes momentos, he afirmado que si me han podido y he pasado todos estos meses con diferentes altercados, y volviendo de nuevo a pensar que puede haber un mañana, ha sido gracias, sin duda a que mi cuerpo, ha olvidado siempre el último, sin ese olvido necesario, seguramente, no hubieran habido otras segundas oportunidades, de las que siempre he pensando, y pienso, que nunca fueron buenas.