Hace unos días en que me volví de Madrid, después de estar una semana, de vuelta a la rutina, volver a todo lo que aquí suelo tener... eran las 6:45h. de la mañana, y ya estaba despierta, un sonido vago me despertó, me levanté, me asomé por la ventana y aun siendo de noche, el despertar de estar en una ciudad que no es la habitual, o por lo menos, en la que resido habitualmente, es como regalarme a mí misma, un amanecer diferente, pero lo bueno, acaba pronto.