Ya estamos en el ecuador de la semana, y casí que a punto de irme a Barcelona, a tan solo unas horas, quizá, llevo desde hace más o menos tres semanas, en el que se me han echo extrañas, los domingos, parecian sábados; los lunes, parecían domingo; los martes, parecían lunes porque me tocaba ir a recorrer el pasillo donde todos quieren olvidar lo mismo; pero ahora, que ya se acabó el día, y son alrededor de las cuatro de la mañana, sin poder dormir toda la noche, más que dar cabezadas en el sofá y desperarme con la intranquilidad de sentir, que de alguién que quiero me vuelve a fallar, paradojas de la vida, diria yo, o realmente, el cuento del nunca acabar.. no tiene fin, sin embargo, pienso que es domingo siendo miércoles, y que el jueves, parecerá un lunes. Entonces, parece que el viernes, podré acabar de regularme dando paso a un fin de semana, tranquilo, interesante...