Parece una ironia, cuando no sabemos con exactitud el color que predomina, es cómo un torbellino de emociones y lastres sentimientos.
Hace un tiempo, hubo alguién que me enseño, que era vivir, no era un solo verbo, sino que nunca venia solo, venia acompañado de intensas emociones incontrolables, que desataban mis ideal, y que estás, muchas veces, revoloteabam por toda mi cabeza, llenando de minutos que hacían historia dejando plasmadas unas huellas.