Hace apenas media hora que he llegado a casa, y en el transcurso de camino a casa, he intentado poner aromas nuevos en mis pensamientos, poner adornos que dejen de pesar tanto, he intentado llenarlo de todo lo que encuentro entre mis pocos recuerdos, pero aún así, todo está vacio...
Se han llevado los recuerdos de viejos amores, los pensamientos más ocultos, las tristezas de todos mis fracasos, las alegrías de todos mis logros, porque por lo visto, sabían que dejándolos conmigo, ocuparían mucho espacio, para no sentirme sola y vivir como si ya no tuviera nada en lo que agarrarme para saber que cualquier momento vivido, no me va a sonar cómo si no lo hubiera vivido. Sin embargo, es algo que alimento con lo que ya no tengo, inspirándome en lo que no logro hacer bien, RECORDAR, solamente tengo, una sensación eterna de vacio...